Credo del pensamiento único

Rodrigo 07Enfrascados en una realidad que apenas permite disentir con la “mayoría totalitaria” hemos llegado a una nueva Semana Santa. Y nos preguntamos: ¿en qué creen los que no creen?

Vengan estas dos posibilidades para que nos quedemos con alguna de ellas, o con ninguna…

Que no te la cuenten

P. Javier Olivera Ravasi, IVE

CREDO DEL INCRÉDULO[1]

CREO en la Nada Todoproductora d’onde salió el Cielo y la Tierra.

Y en el Homo Sápiens su único Hijo Rey y Señor,

Que fue concebido por Evolución de la Mónera y el Mono.

Nació de Santa Materia

Bregó bajo el negror de la Edad Media.

Fue inquisionado, muerto achicharrado

Cayó en la Miseria,

Inventó la Ciencia

Ha llegado a la era de la Democracia y la Inteligencia.

Y desde allí va a instalar en el mundo el Paraíso Terrestre.

Creo en el libre pensante

La Civilización de la Máquina

La Confraternidad Humana

La Inexistencia del pecado,

El Progreso inevitable

La Rehabilitación de la Carne

Y la Vida Confortable. Amén.

CREDO EVOLUCIONISTA[2]

Creo en la Evolución todopoderosa,

que a partir del Big Bang produjo el cielo y la tierra,

y en todos los seres que en ella existen, terrestres y extraterrestres.

Y en Carlos Darwin, el sumo profeta,

que fue concebido por obra y gracia de la mentalidad manchesteriana,

en la Inglaterra victoriana, rapaz y puritana.

Nació en las nebulosas divagaciones de Empédocles, Demócrito, y Lucrecio.

Creció al calor de los sofismas de Descartes, Locke y Hume.

Se nutrió de Malthus y se consolidó con Spencer.

Fue pronunciada por Lamarck , el precursor,

y REVELADA FINALMENTE POR DARWIN EN LA PLENITUD DEL SIGLO.

Fue aclamada por Marx, Engels, y todo medio pelo intelectual;

fue refutada, muerta y sepultada por verdaderos científicos.

Fue resucitada luego – con fines ideológicos- por una multitud de delirantes,

pero dueños de la manija.

Creo en la Selección Natural, que a partir de una ameba produjo al Hombre,

y en las mutaciones, que brindaron la materia prima para semejante prodigio.

Creo que el alma no existe y que Dios es sólo un producto de la mente del hombre,

que no es sino un mono evolucionado.

Creo en la supervivencia de los “mas aptos”,

o sea, aquellos liberados de la opresión de oscuras supersticiones,

tales como la Fe, la Patria y el Heroísmo;

factores todos que conspiran contra la supervivencia.

Creo en la fosilizacion de la carne,

y que la vida es un fenómeno físico-químico, producto del azar.

Creo en fin que todo cambia y nada permanece.

Excepto la inmensa estupidez humana,

que es capaz de suscribir un credo como éste.

Amén.


[1] Leonardo Castellani, Las ideas de mi tío el cura.

[2] Raúl Leguizamón, La ciencia contra la Fe, Folia Universitaria, Guadalajara 2007, 71.

 

3 Comments

  1. Gracias ahora entiendo un montón de cosas, especialmente de porque me siento tan raro. jajaja

  2. El poeta Amado Nervo tiene una muy buena frase sobre este tema: “El hombre es un ser organizado especialmente para creer. Cuando no puede creer en Dios (por indigestión de ciencia) cree en cualquier otra cosa: en un tabú, en un número, en un augurio, en la espuma del café”.

  3. IMPRESIONANTE!

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