Páginas difíciles de la Biblia

Para quienes a veces nos encontramos con dudas y objeciones acerca de las narraciones bíblicas y de sus interpretaciones, comparto aquí un libro clásico y en español de Galbiatti-Piazza titulado así: “Páginas difíciles de la Biblia. Antiguo Testamento”.

A modo de muestra, extracto alguno de sus subtítulos a partir del índice:

  • La Prehistoria: el paleolítico inferior, medio y superior. El mesolítico. El neolítico. Edad de bronce y de hierro. La antigüedad del género humano y las genealogías bíblicas
  • La creación en seis días
  • La creación de Adán y Eva
  • La extensión y la época del diluvio
  • Universalidad del diluvio
  • El diluvio y la prehistoria
  • Las plagas de Egipto
  • El paso del Mar Rojo
  • El maná
  • El milagro del sol en el Cap. 4 de Josué
  • El odio a los enemigos
  • Las guerras de exterminio
  • El divorcio y la poligamia
  • Las impurezas legales

El mismo puede ser descargado desde aquí

O leído online aquí

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

 

 

4 Comments

  1. Gracias, me viene como anillo al dedo.

  2. Marcelo Peralta

    Muchas gracias

  3. Ludovico ben Cidehamete

    Hace casi dos años, le dejé a Ud. una notícula advirtiendo sobre el uso entusiasta e indiscriminado de ciertos textos inicuamente denominados “originales”, por el solo hecho de hallarse en hebreo (http://www.quenotelacuenten.org/2015/11/09/la-mejor-biblia-catolica-en-espanol/) con el fin de traducir la Biblia a distintos idiomas modernos. Supongo que consideró Ud. respondida la inquietud al hacer notar la existencia de la declaración tridentina sobre la autenticidad únicamente de la Vulgata latina -la cual está compuesta principalmente a partir del texto griego, como no puede ser de otra manera. Sin embargo, el texto latino no se puede considerar “original” en ningún sentido, por más que sea obligatorio, pues no existía ninguna Biblia latina en tiempos de N. S. Jesucristo ni de los Apóstoles ni de los Santos Padres, todos los cuales usaron y citaron la Biblia griega, como llevo dicho y queda probado por las citas evangélicas. Sin embargo, desoyendo inclusive lo que Ud. consideraba entonces como un juicio definitivo de la Iglesia en Trento, la mayoría de las Biblias modernas han seguido utilizando cada vez más los supuestos “textos hebreos originales”, los cuales, vuelvo a repetir, YA NO EXISTEN, pues han sido destruidos, y los que hay no son originales. Los notables descubrimientos del Mar Muerto han recompuesto esta falencia tan grave en gran medida, pues los libros proféticos del AT parecen hallarse completos.
    Todo esto es consecuencia del uso indiscriminado, en medios católicos, del “método histórico-crítico” para juzgar la Biblia; la “ciencia” (mera técnica) pretende juzgar a la Fe y desacreditar a su fuente, y nosotros lo aceptamos plácidamente, pese a las advertencias y condenas de la Comisión Bíblica Pontificia, cuyos juicios y sentencias fueron proclamados dogmáticos desde su creación en 1907 hasta su extinción como tal en tiempos de Benedicto XV.
    Ahora bien: Straubinger NO USÓ principalmente la Vulgata para su traducción (la segunda, no la expurgación de Torres Amat), sino numerosos textos hebreos del siglo X de nuestra era, llamados “masoréticos” y sólo algunos pocos de la Biblia de los LXX o Biblia griega, la que San Agustín consideraba auténtica y verdadera en “La Ciudad de Dios”, como le expuse días pasados en una nota.
    Y toda esta confusión interpretativa se debe a una sola cosa principal: al desprecio de la Vulgata y el abandono de la Septuaginta como texto de referencia obligada, por padecer (dicen los modernistas) de “helenismo”, que ellos afirman ser una tremenda deformación de la fe, que llega a impugnar la Religión Católica en su contexto original y la autenticidad histórica de las Sagradas Escrituras. Entonces, uno se ve obligado a ir a los “textos hebreos”, que supustamente serían más feraces y verdaderos. Pero para entenderlos e “interpretarlos”, hace falta el método histórico-crítico.
    Y aquí aparecen, como por imperiosa necesidad, los intríngulis que provocan los “géneros literarios” que hay en la Biblia hebrea sobre todo, y que nuestros antepasados, como no la usaron y se limitaron a la de los LXX y a San Jerónimo, no consideraron interesante investigar.
    Y esos son los antecedentes históricos y científicos del librito que Ud. ha recomendado. No me atrevo a decir que es malo o no es suficientemente bueno; sólo digo que tiene un contexto, y es que le comento.
    Afftmente.
    Ludovico R.

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