Putin, Sáenz y Kasansew: la opinión de otro ruso “blanco”

saenz-putinAVISO: En este post y en el anterior sobre Putin, no publicaremos los comentarios de los lectores a raíz de la polémica que se ha desatado hace unas semanas sobre el tema. Si alguno de los autores objetados desea enviar material para publicar como artículo, será bienvenido.


ECLIPSE DE LA RAZÓN “K”

Respuesta a Nicolás Kasanzew

Por Sergio Mamontoff

Moscú, 17 de noviembre de 2015

 

 

He recibido de mis compatriotas de Argentina el artículo de Nicolás Kasanzew “Un eclipse de razón”, donde el autor trata de descalificar la opinión del padre Alfredo Sáenz, apelando a métodos que lindan con la ofensa personal. Lo he comentado en el blog de Que no te lo cuenten. Más tarde vi el video de la conferencia donde Kasanzew vuelve al ataque contra el padre Sáenz utilizando slogans panfletarios en lugar de argumentos e incluso esgrimiendo datos totalmente falsos como los que describiré más abajo. Por esto he decidido darle forma de artículo a mis comentarios. Este tema comienza a preocuparme porque veo que mucha gente de la comunidad rusa en Argentina no responde a semejante atropello a la historia y a los buenos modales. Y más aún, me deja totalmente perplejo el hecho de que el señor Nicolás Kasanzew sea aceptado como profesor de historia rusa en el colegio Ruso Scout de Olivos, al que yo he concurrido en mi niñez en Buenos Aires. ¿Acaso los padres de los alumnos están de acuerdo con que una persona que no conoce la realidad rusa contamine las mentes de sus hijos con fantasías e ideas completamente subjetivas, simplistas y superficiales?

Soy argentino, al igual que Kasanzew, y descendiente de rusos blancos. A diferencia de él, sin embargo, vivo en Rusia ya hace 25 años y sé lo que ocurre en este país.

Vaya aquí, entones, la lista de algunas “inexactitudes” -quiero creer involuntarias- que hallo en su relato:

1) DIOS

Afirma Kasanzew que en Rusia está prohibido escribir la palabra Dios con mayúscula; lo cual no es cierto. Todo lo contrario; bastaría con “googlear” la traducción de esta cita para darse cuenta de ello: (cfr. http://www.gramota.ru/forum/klass/109512/).

2) SÍMBOLOS SOVIÉTICOS

Personalmente no me gustan la hoz y el martillo, ni la estrella roja, pero es forzoso reconocer que bajo estos símbolos el pueblo ruso venció en la guerra más grande que conoció la historia de la humanidad. No había otros símbolos. La estrella roja estaba en los uniformes, en las banderas y estandartes, en los documentos y las condecoraciones. ¿Debemos ahora tirar todo a la basura? En este aspecto de los símbolos, Kasanzew omite decir que en la nueva Rusia de Putin ha sido confirmada por ley federal como bandera nacional la tricolor (blanca, azul y roja) y el escudo oficial es el águila bicéfala, que habían sido propuestos por un decreto de Yeltsin en 1991. También ha sido cambiado el himno instrumental de la época de Yeltsin por la melodía tradicional de la época soviética, pero agregada la letra de Sergey Mijalkov, en cuyo texto se habla de Dios, de la Rusia Santa, de la unión de los pueblos y la tradición. A su vez, el texto no hace referencia a ninguno de los clásicos principios soviéticos, comunistas y marxistas. Cabe destacar que la melodía del himno fue compuesta, durante la etapa soviética, por un profeso cristiano, Alexander Alexandrov, quien fuera director del coro de la Catedral de Cristo Salvador en Moscú.

Con Putin se restauraron algunos vínculos con la Rusia Histórica mediante la popularización de la cinta de San Jorge, con la cual, por siglos, eran condecorados los héroes de guerra tanto en la época de los zares como soviética. Es una cinta con franjas color naranja y negras. Esto se hizo para que la estrella roja pasara a segundo plano. (ver aquí: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d9/Ledpokhod.jpg/180px-Ledpokhod.jpg )

Con escarapelas de estas cintas los rusos festejan el día de la Victoria todos los 9 de mayo.

La hoz y el martillo en el logotipo comercial de Aeroflot prácticamente no se ven por su escaso tamaño. Además, a partir del 2010, la bandera tricolor rusa es la principal imagen del emblema nuevo de la empresa. Decir que Putin está rehabilitando la hoz y el martillo es afirmar una falsedad.

3) IGLESIA ORTODOXA

Después de la caída del régimen soviético muchas organizaciones no tenían cómo mantenerse, pues durante décadas habían sido solventadas por el Estado. En razón de esto, el gobierno de Yeltsin comenzó a conceder licencias comerciales para que muchas de ellas pudieran encontrar una manera de autofinanciarse. La Sociedad de combatientes en Afganistán, el Gremio de Deportistas y la Iglesia Ortodoxa recibieron licencias para la importación de alcohol y tabaco. Con Putin en el poder estas licencias fueron anuladas. Afirmar que el obispo Cirilo recibió preferencias por haber sido agente de la KGB, es falso, porque no hay ninguna prueba de esto[1].

4) ECONOMÍA

A partir del gobierno de Putin, en lugar de importar granos Rusia se ha convertido en gran exportadora de los mismos. En ella se radicaron todas las automotrices más importantes: Renault en Moscú y Samara, Volvo y Volkswagen en Kaluga, Kía y BMW en Kaliningrado, Toyota y Ford en San Petersburgo, etc. Se creó un marco legal para la hipoteca y los créditos. Se establecieron bancos extranjeros. La construcción de viviendas crece. Decir que el pueblo sigue viviendo en la pobreza soviética es faltar a la verdad. La economía rusa está inserta en la economía mundial.

5) SAN VLADIMIRO

Es verdad que San Vladimiro vivió y murió (1015) antes del cisma entre Roma y Bizancio. Sin embargo, olvida Nicolás Kasanzew que comenzó a ser venerado y fue canonizado mucho más tarde, primero en Oriente (1263) y luego en Occidente. Basilio -con este nombre fue bautizado Vladimiro- no fue beatificado en vida, ni al momento de su muerte. Por tanto, tiene razón el Padre Sáenz. Es incomprensible la irritación de Kasanzew (puede confrontarse esto aquí: http://www.preguntasantoral.es/2012/07/san-vladimir-de-kiev/).

6) PUTIN, ¿SOLO PALABRAS?

La alocución más importante de Vladimir Putin es la de 2008 en Munich, cuando denunció en la cara a los jerarcas de Occidente la injusticia de un mundo unipolar (ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ZlY5aZfOgPA). Puso sobre aviso a todos y después vinieron los hechos concretos: la defensa de Osetia del Sur y Abjazia ante la invasión Georgiana, el plebiscito y reunificación en Crimea, la creación de un proceso de paz en la guerra civil de Ucrania y la intervención de la aviación rusa en el conflicto en Siria bombardeando al ejército del ISIS. Respecto de esto último, los aviones rusos tienen base y centro de comando en la ciudad de Latakia, Siria, y no están comandados desde Israel, como dice Kasanzew. Basta con ver el informe de más de cien periodistas que han visitado esta base hace pocos días atrás (aquí https://www.youtube.com/watch?v=s_KWsdRzk2c). Ahora, con los atentados de París, el resto de los líderes mundiales se acoplarán con hechos a lo que Putin ya estaba haciendo desde hace tiempo. Hechos contra el ISIS, no palabras como Obama.

7) PUTIN SOVIETIZA A RUSIA

Totalmente falso. Si hay un pueblo que conoce en carne propia lo que es un régimen comunista, ese es el pueblo ruso. El proyecto soviético de exportación ideológica ha terminado hace ya más de un cuarto de siglo, pero esto no quiere decir que Rusia no pueda tener su propia política exterior. Putin habla claro dentro y fuera de Rusia. Putin dio la orden de revisar si lo de 1917 fue una revolución o un golpe de estado, encomendando a jóvenes historiadores una evaluación profunda, profesional y objetiva. Putin reconoció la existencia de páginas sangrientas en la historia que todos los rusos deben conocer. (ver aquí: http://www.mk.ru/politics/2014/11/05/putin-revolyucii-1917-goda-nuzhno-dat-glubokuyu-obektivnuyu-professionalnuyu-ocenku.html). Putin ha abolido los festejos y el feriado del aniversario de la Revolución de Octubre. Las obras de Solyenitsyn son parte del programa obligatorio en las escuelas. Cada alumno debe saber lo que fue el Archipiélago de Gulag. Rusia vuelve a medir su grandeza a partir de sus diez siglos de historia cristiana y no sólo a partir de 1917, como era antes. Justamente por esto Putin es tan popular en Rusia y es visto por los pueblos de otros países como un pilar de los valores morales tradicionales. Putin hace mucho más de lo que habla. No necesita hacer demagogia. Sus opositores dentro y fuera de Rusia no tienen argumentos para oponerle y no les queda más que enrostrarle su pasado en la KGB y acusar al patriarca Cirilo de ser su agente. No hacen más que hacer ruido. Mientras tanto se siguen construyendo iglesias en Rusia, a pesar de que a algunos rusos autoexiliados en el exterior esto no les guste. Rusia es un país abierto y ya no necesitamos de sovietólogos para conocerlo. Ciudadanos de países como Chile, Brasil, Argentina, Venezuela o Turquía no necesitan visado para visitar Rusia e igualmente los rusos pueden viajar libremente a estos países. Kasanzew sigue repitiendo slogans de antaño, que ya no valen, pues Rusia ha cambiado. No es un país ideal, ya que hay mucho que hacer todavía para sacarse de encima el legado de la oligarquía soviética.

8) POR SUS FRUTOS LOS RECONOCERÉIS

Es justamente de lo que habla el padre Alfredo Sáenz, de los frutos de la nueva sociedad rusa. Hasta qué punto Putin es 100% cristiano o no, lo sabe su conciencia y Dios. Sólo podemos ver lo que ha hecho y lo que está haciendo para conciliar las diferencias en el mundo y en la sociedad rusa. Putin recibió como legado un país derrotado en la Guerra Fría, un pueblo con aversión a las promesas políticas, con odio a la ideología bolchevique, una sociedad prácticamente sin memoria histórica, un ejército no vencido pero en retirada desde Afganistán, una nación con millones de rusos viviendo fuera de las fronteras de la Federación Rusa. Con mucha delicadeza e inteligencia, paso a paso, a través de los años Putin ha rescatado desde la historia milenaria de Rusia los hechos más trascendentes para fomentar el orgullo nacional en las generaciones jóvenes. La reconstrucción de la Iglesia Ortodoxa es parte de este proceso. Al mismo tiempo, Putin reconoce los logros sociales de la época soviética. Y lo hace con el símbolo de la orden de San Jorge, como he dicho más arriba en este artículo[2]. Lo hace con la Olimpíada invernal en Sochi. Lo hace abriendo Rusia al mundo, radicando empresas extranjeras, ofreciendo mercados, trabajo, etc.

Con Putin como viceintendente en Leningrado, a principios de los noventa, la capital de la Rusia Cristiana retomó su nombre histórico: San Petersburgo, a pesar de la resistencia de algunos ideólogos demócratas.

Putin habla de un mundo ruso, tal como existe un mundo de habla hispana, un mundo de habla inglesa. Existen rusos y descendientes de rusos en todas partes del mundo que debieron abandonar Rusia o la Unión Soviética a causa de las revoluciones, los disturbios y las guerras. La Rusia de Putin nos da la oportunidad a todos, cualquiera sea el bando del que venimos, de hacer las paces y disfrutar de su cultura y ciencias sin barreras políticas. Claro que cuando esto ocurra en mayor medida, periodistas como Kasanzew se quedarán sin letra y sin público.

9) ¿POR QUÉ PUTIN ES POPULAR EN OCCIDENTE?

Putin no es ni quiere ser un restaurador cristiano. Putin simplemente es sólo un feligrés más de la Iglesia Católica Apostólica del culto Ortodoxo oriental, como millones de rusos. Supongo que no debe tener grandes diferencias de credo con sus hermanos cristianos de la Iglesia Católica Apostólica Romana (la palabra rusa ‘sobornaia’ se traduce como ‘católica’).

Sólo un ejemplo. No sé si está bien o está mal, pero en Rusia no está legalizado el matrimonio gay, no se realizan las marchas del “orgullo gay”, y hay una ley que prohíbe la propaganda homosexual en zonas donde concurren menores de edad. La homosexualidad en la Unión Soviética era un delito, en la Rusia actual ya no lo es. La pedofilia es un delito. Si estas normas sociales son apreciadas por feligreses de otros países, no quiere decir que Putin sea un nuevo líder, sólo significa que estamos descubriendo que ser ortodoxo en los principios puede ser una ventaja también en cuestiones políticas.

10) PUTIN Y LA FAMILIA IMPERIAL ROMANOV

Bajo la iniciativa de Putin, próximamente se dará sepultura con honores al resto de los integrantes de la familia del Zar Nicolás II. Se trata de su hijo Alexey y de su hija María, cuyos restos fueron descubiertos en 2007. Se están haciendo las pericias correspondientes cotejando con el ADN de los restos del Zar Alejandro III, precisamente para que la Iglesia Ortodoxa reconozca que todos los restos descubiertos pertenecen a la familia real (cfr. aquí: http://www.gazeta.ru/science/2015/10/26_a_7845851.shtml).

Cabe destacar que el zar Nicolás II y su familia fueron canonizados como santos de la Iglesia Ortodoxa recién en el año 2000, a pesar de que el informe del Santo Sínodo fue aprobado mucho antes, en 1996. ¿Por qué? Sólo después del retiro de Yeltsin en 1999 y con Putin como presidente electo, la Familia Real fue canonizada. Fue en el mes de agosto del año 2000, cuando Putin había ejercido tan sólo tres meses de gobierno. Es evidente que Putin estaba a favor y pudo torcer la voluntad de los que estaban en contra de la canonización.

Por otra parte, en estos días se está llevando a cabo un plebiscito popular vía internet, en Moscú, para eliminar el nombre de uno de los asesinos materiales de la Familia Real, un tal Voikov, de la estación de metro Voikovskaya. Hay una tendencia de retirar nombres de héroes comunistas de plazas y calles. ¿Es esto, acaso, la bolchevización de la Rusia actual?

El 4 de Noviembre era una fecha patriótica que se celebraba en la Rusia Imperial de los Romanov en conmemoración a la reconquista de Moscú ocupada por los polacos en el siglo XVII. Justamente, después de esta reconquista, llegó al poder en Rusia la dinastía Romanov (1612). La fecha era coincidente con la conmemoración religiosa del ícono De la Madre de Dios de la ciudad de Kazan(3 de Noviembre). Por supuesto, ambas festividades fueron anuladas y prohibidas por los bolcheviques ipso facto en 1917. Cuando Putin y su equipo de diputados leales, dejaron sin efecto el feriado y las festividades de la revolución bolchevique de octubre de 1917, que se festejaba todos los 7 de noviembre, casi automáticamente crearon un nuevo feriado para el día 4 de noviembre, Día de la Paz y el Acuerdo Nacional, en conmemoración a la reconquista de Moscú de 1612. Putin anuló un feriado socialista y puso un feriado de raíces nacionales. Y tuvo, por supuesto, el apoyo de la Iglesia. ¿Kasanzew no lo registró? Solzhenitsyn seguro que sí.

11) EL ABORTO EN RUSIA

Putin, en 2013, promulgó una ley que prohíbe la publicidad del aborto y obliga a una semana de silencio, para que la mujer tenga la oportunidad de arrepentirse. (ver aquí: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13221055). Ni Gorbachov ni Yeltsin hicieron algo al respecto.

Recordemos que el aborto fue legalizado por Lenin, pero prohibido por Stalin después de la guerra, por varios años.

12) PUTIN Y STALIN

Se ha abierto un museo de guerra en una aldea cercana a la ciudad de Rzhev y en él se puso un busto de Stalin, como comandante supremo que era. Simplemente porque Stalin había pasado una noche allí. Después de esto, comenzó a circular la falsa información por todo el mundo de que Putin está impulsando la construcción de monumentos a Stalin. El partido comunista KPRF hizo intentos de poner bustos por su cuenta en memoria de los 70 años de la Victoria en algunas ciudades del interior, pero esos actos fueron impedidos por el gobierno. Solo han podido poner 4 bustos en las sedes del partido, y una estatua en una granja colectiva, pero de ninguna manera en plazas públicas.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de los rusos entienden que la guerra fue ganada por la gesta del pueblo en los campos de batalla y no por el partido comunista y Stalin.

Cuando el periodista Alexey Benediktov le preguntó a Putin en 2013 si es correcto gobernar el país en el siglo XXI con el sistema del buen manager de Joseph Stalin, Putin contestó literalmente lo siguiente: “No creo que tengamos elementos de stalinismo. El stalinismo es el culto a la personalidad, es una masiva transgresión de las leyes, represiones y campos de concentración. Nada de eso tenemos en Rusia y espero nunca más tendremos. Simplemente, ahora tenemos una sociedad diferente y la misma nunca lo permitirá. Pero esto no quiere decir que debemos abstenernos del orden y de la disciplina. Significa que todos los ciudadanos de la Federación Rusa, independientemente de su rango, deben ser iguales ante la ley…” (cfr. http://www.mk.ru/politics/2013/04/25/847541-effektivnyiy-li-menedzher-stalin-i-kak-otlichit-zhen-ot-lyubovnits-stenogramma-pryamoy-linii-s-putinyim-chast-4.html).

12) PUTIN Y SOLZHENITSYN

Alexander Solzhenitsyn, laureado con el premio Nobel de Literatura en 1970 y expulsado de la URSS en la época de Brezhnev por sus obras contrarias al régimen soviético, nunca quiso recibir de manos de Gorbachov ni de Yeltsin premios o condecoración estatal alguna. No los consideraba patriotas leales a la Rusia Histórica. Con Putin fue diferente. En 2007 recibió de sus manos la Orden gubernamental de San Andrés y meses antes de morir, en 2008, declaró: “Con Putin, Rusia ha comenzado un lento y paulatino renacimiento”. Putin, en sus alocuciones, cita bastante a Solzhenitsyn y lo considera una autoridad moral para la sociedad rusa. (ver aquí: http://inosmi.ru/russia/20150211/226201491.html). Solzhenitsyn conservó su lucidez mental hasta los últimos días de su vida y estaba informado de todo lo que pasaba en Rusia. Solzhenitsyn fue prisionero de los campos de concentración de Stalin, fue reprimido y perseguido por la KGB, pero esto no le impidió reconocer en un ex agente de los servicios de espionaje, o sea, en la persona de Putin, a un patriota y creyente como él mismo. Si alguien piensa que Alexander Isaievich Solzhenitsyn era ingenuo, simplemente no conoce su obra.

13) ORGULLO NACIONAL RUSO

Con la caída de la Unión Soviética, el orgullo histórico de la gran Revolución de Octubre de 1917, prácticamente, se desvaneció. Apelar al legado histórico zarista imperial sería algo totalmente fuera de lugar, porque no hay Zar ni nobleza. No hay un pasado ideológico pacifista sobre el cual sentar los principios de una nueva Unión Nacional. Por esto es que Putin se aferra a la gran gesta popular de la Gran Guerra Patriótica de 1941-1945 para hacer entender a la sociedad y a las generaciones futuras que sí hay un pasado común, que es indiscutible y nacional. Bien es sabido que el régimen nazi había comenzado una guerra de aniquilación del pueblo ruso para conquistar el espacio vital que necesitaba el pueblo alemán en el oeste de Europa de acuerdo a la teoría de Adolf Hitler. Se habla de 28.000.000 de rusos muertos durante la guerra. Era un tema tabú en la URSS, pues desenmascaraba la inoperancia de los altos mandos comunistas. Y después de la paradas-desfiles militares de 1945 y 1947, durante el gobierno de Stalin  no se conmemoró nunca más el Día de la Victoria por vergüenza y miedo al odio popular. Basta imaginar la cantidad de heridos, lisiados y huérfanos volcados a las calles, todos juntos, en un día que debía ser festivo. Los veteranos de guerra celebraban ese día en sus casas, así de triste. El gobierno soviético ocultaba a la población el rol preponderante que había tenido la Iglesia Ortodoxa Rusa en los años de la guerra. Recién con la caída de Khruschev, el desfile militar vuelvió en el vigésimo aniversario en 1965 y fue día feriado nuevamente. Tras la caída del comunismo en 1991, se realizó nuevamente un desfile militar en 1995 y a partir de 2008 la parada-desfile se realiza con armamentos. El gobierno ruso actual no lleva la carga de la responsabilidad y la vergüenza de los 28 millones de muertos y entiende la fiesta de la Gran Victoria como elemento de consolidación y unidad de la Nación Rusa. Anteriormente, fue una tibia festividad soviética. Ahora, es la Fiesta Patria de todos los rusos, con respeto y admiración a los caídos y a los veteranos y con alegría popular y familiar en las calles. Y lo que es muy importante, con los colores de la orden de San Jorge, que son los mismos colores de 1812 cuando la victoria sobre Napoleón. Ahora está oficialmente reconocido el rol que ha tenido la Iglesia en la gesta popular para sobrevivir al exterminio nazi. Como ilustración, recomiendo ver la película rusa ‘El cura’ (Поп) con la actuación magistral de Sergey Makovetsky, basada en hechos reales.

14) LOS RUSOS BLANCOS EN EL EXILIO

Este es un tema delicado, pero hay que abordarlo para tener un panorama completo y entender la raíz fundamental de la discordia que hoy vemos entre los rusos exiliados. Justamente es esta discordia la que comienza a afectar a personas que abordan el tema Rusia, como por ejemplo el padre Alfredo Sáenz, que es atacado por Kasanzew. Haré un relato breve.

Con la salida del Ejército Blanco de Rusia -una vez perdida la guerra civil en 1920 y 1921-, conjuntamente se exilió un grupo de sacerdotes ortodoxos que con la bendición del jefe de la Iglesia Ortodoxa, quien se encontraba entonces preso en Moscú en manos de los bolcheviques, crearon la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio (IORE). Su orden era conservar la pureza del cristianismo ruso hasta tanto Rusia no fuera liberada del comunismo. Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial y con la invasión nazi a Rusia, los rusos blancos exiliados, sobre todo los militares, tuvieron la opción de guerrear contra el ejército soviético para tratar de liberar a Rusia del comunismo. Muchos así lo hicieron y tomaron posiciones de parte del bando alemán y fueron bendecidos por la IORE para la Guerra Santa contra el bolchevismo ateo. Una minoría de los oficiales blancos hizo todo lo contrario. Por ejemplo, uno de los comandantes del ejército blanco, el general Denikin, quien abiertamente desde Francia alentaba al bando contrario, o sea al soviético, hizo donaciones monetarias al ejército rojo por considerar que este ejército era la parte rusa del conflicto, y él no podía romper su juramento de oficial de servir a Rusia.

Algunos pocos rusos y rusas formaron parte de la resistencia francesa. Una parte de la juventud trató de “simpatizar” con el lado alemán para aprovecharse de él y entrar al territorio ruso con una prédica anticomunista y provocar, de esta manera, una insurrección. Los servicios alemanes usaron a muchos de estos rusos, más los que desertaban del frente soviético, para crear organizaciones armadas rusas en Alemania prometiéndoles que juntos liberarían a Rusia del comunismo. Esto al final de cuentas fue un engaño de parte de los nazis. Desgraciadamente, algunos rusos perecieron heroicamente peleando del lado alemán, convencidos de que lo hacían por la Santa Rusia. La gran tragedia, es que sacerdotes ortodoxos estaban en ambos bandos. Por un lado, los de la IORE y por el otro, sus colegas del Patriarcado de Moscú (PM) reprimidos por Stalin y liberados por el mismo Stalin de sus campos de concentración con la misión de dar aliento espiritual a la población y abrir las iglesias que los mismos bolcheviques habían clausurado pocos años antes. El final y resultado de la guerra en 1945 lo conocemos todos y hace ya 70 años que es historia. De la vencida Alemania y sus alrededores, los emigrantes rusos blancos siguieron su marcha. Algunos, como mis abuelos, recalaron en Argentina. Donde la mayoría de la población es cristiana. Un país que nos dio la oportunidad de erigir nuestras iglesias ortodoxas con total libertad y sin condicionamientos. Las mismas son jurisdicción del IORE. ¿Qué pasó después? Esto es lo más interesante. Lo que sucedió es que el tiempo pasó inexorablemente y el mismo tiempo -quizás con la ayuda de nuestras oraciones- se ocupó de destruir por dentro el régimen comunista en Rusia. En 1991 la Unión Soviética se desmoronó. Pasó muy de golpe y ningún ruso blanco estaba preparado para tal acontecimiento. ¿Qué ocurrió luego? Ante la desaparición del gobierno ateo y comunista en Rusia, la IORE y el Patriarcado de Moscú comenzaron a intercambiar delegaciones y a fraternizar como corresponde a dos iglesias cristianas. Y llegó el momento en que decidieron reconocerse mutuamente como organizaciones independientes pero hermanas. Esto ocurrió en Moscú en el año 2006. Se encontraron los dos Patriarcas y firmaron el documento de reconocimiento mutuo, quedando el Patriarca de Moscú, con mayor jerarquía que su colega del IORE y como jefe espiritual de ambas iglesias. En este acto, se encontraba el presidente Vladimir Putin. Veníamos bien. Pero a partir de ese momento, aunque ya se venía perfilando un par de años antes, se produjo un cisma dentro de la IORE: una parte de los sacerdotes y de la feligresía no reconocieron la hermandad con el PM y abandonaron las filas del IORE, creando varias organizaciones disidentes. Estos disidentes acusaron a la IORE de venderse al PM, a Putin de ser KGB, al PM de ser KGB también, de no haber limpiado sus filas y de no haber hecho mea culpa por haber servido en el pasado al régimen comunista. Cabe aclarar que el IORE, por lo que yo sé, tampoco hizo mea culpa de sus simpatías con el régimen nazi. Estos disidentes pronosticaban, temerosos, que la PM se iba a quedar con los edificios y el patrimonio de las iglesias del IORE, lo cual no ocurrió. El IORE y el PM siguen coexistiendo pero con patrimonio y autoridades separadas. Por ejemplo, en Buenos Aires tenemos dos obispos ortodoxos: uno del IORE y otro del PM, quienes tienen entre sí buenas relaciones. Los que quedaron en malas relaciones con ambas iglesias fueron los disidentes. Yo no los justifico ni los acuso porque es la conciencia de cada persona la que manda. Pero, hay que decirlo para no faltar a la verdad: justamente estos disidentes no quieren que nunca nadie diga cosas buenas de Putin ni del Patriarcado de Moscú (PM). Además he advertido, que estos disidentes aprovechan cualquier cita u oportunidad, venga de donde venga, para criticar a Putin y al Patriarca Cirilo.  Sospecho que Kasanzew debe ser uno de ellos.

BALANCE FINAL

¿Qué nos queda después de esta breve excursión en la historia? Primero: Rusia sobrevivió como país a pesar del experimento bolchevique y la invasión nazi. Segundo: el festejo de la Victoria el 9 de mayo es verdadero y auténticamente ruso porque tiene 28 millones de mártires gracias a los cuales sobrevivió el país que hoy sigue llamándose Rusia. Tercero: sobrevivió la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa también gracias a sus mártires en ambos lados del frente de guerra. Cuarto: hoy en día la Iglesia Rusa, por primera vez en su historia desde el cesaropapismo de Pedro Romanov, el Grande, y Ekaterina II que la subordinaba al poder del Emperador de turno (principios del siglo XVIII), puede y tiene ahora la oportunidad única de despegarse del poder político y ser lo que debe ser: el poder moral de la Nación Rusa. Con total independencia y autonomía. Nunca más ministros del Zar o comisarios políticos deben gobernarla. Esta es la enseñanza que nos deja esta historia.

Para terminar: entiendo que se pueda estar en contra de Putin y del Patriarca Cirilo, pero esto no da derecho a tergiversar datos y omitir o contar a medias las razones de todo un pueblo y estar en contra de su Iglesia, a menos que se sufra un eclipse de razón.

Sergio Mamontoff

Moscú, 17 de noviembre de 2015

En calidad de post scriptum para los rusos blancos: Soy uno de ustedes y puedo decirlo. ¿Seguiremos ignorando a los millones mártires que dieron sus vidas, soldados y curas salidos de los campos de concentración, simplemente porque llevaban puesta en su ropa una estrella roja o una hoz y un martillo? ¿Seguiremos ignorando la oportunidad de aferrarnos a los colores de San Jorge para ser parte del orgullo de nuestra etnia y festejar el 9 de mayo el día de la Victoria?  ¿Tenemos una posición definida y fundamentada o lo nuestro es solo una pose malhumorada? Vivir permanentemente en oposición es muy cómodo pero ya no nos honra. Rusia cambió. ¿Nosotros no nos adaptaremos a los cambios?

[1] Un detalle más que demuestra el no conocimiento de la realidad rusa por parte de Kazansew. El KVAS (que Kasansew menciona) es una bebida popular rusa que se elabora en forma casera en base a fermentaciones de pan tostado. Esta bebida tiene alcohol. Puede llegar a 3 o 4 grados. Es decir, como una cerveza liviana.

[2] La cinta de San Jorge, de franjas color negro y naranja o amarillo, es la escarapela que usan los rusos en festividades patrióticas sobre todo en el Día de la Victoria.

6 Comments

  1. Alejandro Schmitow

    RECORDAMOS QUE NO PUBLICAREMOS COMENTARIOS EN ESTE POST. SEPA DISCULPAR. QNTLC

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  4. RECORDAMOS QUE NO PUBLICAREMOS COMENTARIOS EN ESTE POST. SEPA DISCULPAR. QNTLC

  5. Martín Alberto Figueroa

    RECORDAMOS QUE NO PUBLICAREMOS COMENTARIOS EN ESTE POST. SEPA DISCULPAR. QNTLC

  6. Alejandra Archipenko

    como hija de ruso blanco que vivió en Buenos Aires, me gustaria comunicarme con usted sr.Sergio Mamontoff, hay muchas dudas que tengo. Muchas gracias Alexandra

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